Durante 2024, se perdieron cerca de 107.000 hectáreas de bosque, que revirtió la tendencia mínima observada en 2023, cuando la deforestación alcanzó su nivel más bajo en 23 años
En las últimas horas, la ministra de ambiente, Susana Muhamad, afirmó que Colombia experimentó un alarmante incremento de 35% en la deforestación en comparación con el año anterior. Durante este periodo, se perdieron cerca de 107.000 hectáreas de bosque, que revirtió la tendencia mínima observada en 2023, cuando la deforestación alcanzó su nivel más bajo en 23 años, con poco más de 79.000 hectáreas afectadas. Desde el Ministerio de Ambiente, se destacó que el 60% de la deforestación se concentró en la región amazónica del país, lo cual es preocupante, ya que esta zona del país concentra la mayor parte de los ecosistemas más diversos del mundo. Este aumento contrasta con las cifras entregadas en 2023, donde se registró una disminución significativa de la deforestación en esta región. Sin embargo, esto se debe a factores como la presencia de grupos armados ilegales y fenómenos climáticos adversos que han contribuido al repunte que se está viendo en este momento.
Asimismo, la situación se ha visto afectada por la congelación de cerca de US$70 millones en fondos ambientales por parte de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), decisión tomada durante la administración del presidente Donald Trump, según informo la semana pasada la ministra Susana Muhamad. Esta medida afectaría principalmente a la Amazonía colombiana, limitando los recursos disponibles para combatir la deforestación y proteger la biodiversidad de la región.
Como plan de contención el Gobierno colombiano establece la creación de 22 “núcleos de desarrollo forestal” en áreas con altos índices de deforestación, especialmente en el Arco de Deforestación Amazonas que abarca los departamentos de Putumayo, Guaviare, Meta y Caquetá, que según el informe serían las zonas más afectadas ante esta problemática con los Parques Nacionales Naturales Macarena y Tinigua ubicados en el Meta y otro de los puntos críticos que sería Mapiripán, donde los cultivos de coca y palma han sido el principal problema ante la pérdida de partes del bosque.










«El planeta tierra nuestra casa tal vez única en sistema solar deberíamos cuidarla desde hace muchos años atrás, no solo en tiempos del niño, hoy el planeta se prepara de seguir la situación actual, como guerras , sobre explotación de los recursos naturales , monocultivo, agricultura ha base de químicos mal manejados y las malas practicas de los seres humano a un punto de no retorno es hora de cambiar y cuidar nuestro planeta para que así disfrutemos todos de los servicios ecosistémico que nos da…»
Ing. Alberto Navarrete Fuentes. sobre ECUADOR: Agro busca anticiparse a El Niño · ayer