Muchos de los problemas más apremiantes de la población rural y de su ambiente están relacionados con el manejo de los recursos de agua y tierra. Estos incluyen la malnutrición, la inseguridad alimentaria, los bajos niveles de vida, las migraciones en grandes escalas y algunas veces la competencia violenta por los recursos para satisfacer sus necesidades básicas. Los problemas ambientales involucran la degradación de la tierra, la destrucción de los hábitats terrestres y acuáticos y la pérdida de biodiversidad.
La población humana, que se ha duplicado en los últimos cuarenta años probablemente se duplicara nuevamente dentro de los próximos cincuenta años. Este incremento ocurrirá principalmente en los países más pobres con pocos recursos y condiciones inestables para la producción. Por lo tanto, las repercusiones políticas y sociales serán proporcionalmente mayores.
Mientras la población continuará incrementándose, la disponibilidad de recursos no renovables por persona declinará claramente. Otro tema de creciente importancia es la prevención de la contaminación ambiental por medio de la minimización de los residuos de los procesos de producción y comercialización y el descarte seguro o el reciclaje de los desperdicios.
En la agricultura convencional, la labranza del suelo es considerada, una de las operaciones más importante para crear una estructura favorable del suelo, preparar el lecho de la semilla y controlar las melazas. Pero los implementos mecánicos, especialmente aquellos arrastrados por tractores destruyen la estructura del suelo al reducir los tamaños de los agregados; actualmente, los métodos de labranza
1 Preparación del suelo con tractor convencional son la mayor causa de pérdida de suelo y de desertificación en muchos países de desarrollo.
Según la FAO, 2002 la erosión del suelo inducida por la labranza puede llegar a generar pérdidas de suelo de más de 150 tn/ha anuales y la erosión del suelo, acelerada por el viento y el agua, es responsable por el 40% de la degradación universal de la tierra.
De ésta manera el suelo se vuelve vulnerable a la compactación, la cual a su vez, reduce la tasa de infiltración de agua y la capacidad de almacenamiento. Uno de los resultados es un mayor flujo del agua a través del suelo desnudado induciendo la escorrentía y la pérdida de agua depositada en el suelo y, en definitiva, una posterior pérdida del potencial productivo.
La continua degradación del suelo está poniendo en peligro la seguridad alimentaría del bienestar de millones de familia de agricultores en todo el mundo. Las principales causas no incluyen solo la preparación intensiva del suelo con arados y azadas; sino, también con la deforestación, la remoción o la quema de los residuos, un manejo inadecuado de las tierras de pastoreo y rotaciones incorrectas que no mantiene la cobertura vegetativa y que no permiten la restitución adecuada de la materia orgánica y los nutrientes de a plantas. Estas prácticas dejan al suelo expuestos al peligro climático como el viento, la lluvia y el sol.
QUÈ ES LA AGRICULTURA DE CONSERVACIÒN?
El Primer Congreso Mundial sobre Agricultura de Conservación fue llevado a cabo en Madrid, España, del 1º al 5 de octubre del 2001 y reunió a organizaciones internacionales, asociados de agricultores, instituciones científicas, representantes del sector privado, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y participantes del mundo industrializado. El principal objetivo del Congreso fue el de promover la adopción global de los principios de la Agricultura de Conservación y sus prácticas adaptadas a las condiciones globales. Después del 2001 se han realizados varios congresos mundiales sobre A:C. como en Brasil, Europa y África.
La AC (Agricultura de Conservación), es un sistema que proporciona beneficios en su sentido más amplio, su principal objetivo es conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales a través de manejo integrado del suelo, agua, y los recursos biológicos disponible para obtener una producción agrícola económica, ecológica y socialmente sostenible, y que al mismo tiempo regenera el suelo y revierte su degradación.
En términos generales, con las técnicas de conservación, el suelo queda protegido de la erosión y escorrentía, se aumentan la formación natural de los agregados del suelo, la materia orgánica y la fertilidad, y a su vez se disminuye la compactación debido al tránsito de la maquinaria agrícola.
COBERTURA PERMANENTE DEL SUELO
La cobertura permanente del suelo lo protegen del impacto de la gotas de lluvias y del viento y además estabiliza la humedad y la temperatura en sus capas superficiales. Así, esta zona se convierte en el hábitat de numerosos organismos, incluyendo raíces de las plantas, gusanos, insectos y microorganismos como hongos y bacterias.
Estos elementos vivos del suelo utilizan la cobertura y la materia orgánica del suelo, reciclan el humus y los nutrientes en el suelo y contribuyen a la estabilización física de su estructura.
Los residuos sobre la superficie del suelo reducen el efecto del salpicado de las gotas de lluvia; una vez que la energía de las gotas de agua ha desaparecido, el agua de las gotas de lluvia prosigue hacia el suelo sin producir ningún efecto perjudicial. Esto resulta en una más alta infiltración y en una menor escorrentía y, consecuentemente, en una menor erosión.
Los residuos también forman una barrera física que reduce la velocidad del agua y del viento sobre la superficie del suelo, la última de las cuales reduce la evaporación. Los sistemas basados en la adición masiva de residuos de cultivos y en la no-labranza, tienden a acumular más carbono en el suelo, comparado con la pérdida que se produce hacia la atmósfera. Durante los primeros años de implementación de la Agricultura de Conservación el contenido de materia orgánica del suelo es incrementado mediante la descomposición de las raíces y la contribución de los residuos vegetales sobre la superficie. Este material orgánico es descompuesto lentamente y de esta manera la liberación de carbono a la atmósfera también ocurre lentamente. En el balance total, tiene lugar una fijación o secuestro del carbono. Esto convierte al suelo en un sumidero neto de carbono. Este podría tener resultados profundos en la lucha contra las emisiones de gases de invernadero a la atmósfera, y así ayudar en mitigar los impactos calamitos del calentamiento global.
DISTURBIO MINIMO DEL SUELO
La actividad biológica en el suelo produce agregados muy estables así como también poros de varios tamaños que permiten la infiltración del aire del agua.
Este proceso puede ser llamado labranza biológica y no es compatibles con la labranza mecánica: con el disturbio mecánico del suelo desaderacen los procesos biológicos que contribuyen a la formación de su estructura.
Siembra directa
La siembra directa, constituye un elemento importante dentro de la Agricultura de Conservación e involucra a cultivos que crecen sin la preparación mecánica de la cama de siembra o alteración del suelo desde la cosecha del cultivo anterior. El término de siembra directa en el contexto de la Agricultura de Conservación es usado como sinónimo de agricultura de no-labranza o labranza cero. La no-labranza implica cortar o aplastar las malezas y los residuos del cultivo anterior o aspérjalos con herbicidas para el control de malezas y sembrar directamente a través de la capa de cobertura.
Se retienen todos los residuos de los cultivos y el fertilizante se aplica durante la siembra o al voleo superficialmente. Una sembradora de tres hileras sembrando por un cultivo de cobertura acamado por un rodillo de cuchillas.
ROTACION DE CULTIVOS
Las rotaciones de los cultivos se planifican para hacer un uso completo de las interacciones físicas y químicas existentes entre las diferentes especies cultivadas y satisfacer múltiples propósitos: productos agrícolas para obtener alimentos y energía, alimentación del gano, labranza biológica y descomposición de la tierra por medio de diferentes tipos de raíces, reciclaje de los nutrientes y control de pestes y malezas, entre otros.
La rotación de cultivos es necesaria para ofrecer una fuente de alimentación variada a los microorganismos del suelo; dado que están ubicados a distintas profundidades del suelo, son capaces de explorar las diferentes capas de suelo en busca de nutrientes. Los nutrientes que han sido lixiviados a las capas más profundas y que no están disponibles para el cultivo comercial, pueden ser "reciclados" por los cultivos de la rotación. Esta forma de rotación de cultivos funciona como un motor biológico. Más aún, una diversidad de cultivos en rotación conduce a una diversa flora y fauna del suelo; las raíces excretan diferentes sustancias orgánicas que atraen a diferentes tipos de bacterias y hongos los cuales, a su vez, tienen una función importante en la transformación de esas sustancias en nutrientes disponibles para las plantas. La rotación de cultivos también proporciona una función importante fitosanitaria dado que previene transmisión de plagas y enfermedades específicas de un cultivo al próximo por medio de los residuos





