La leche de descarte, que incluye el calostro, la leche de transición y la leche tratada con antibióticos, comúnmente se administra a los terneros como fuente de nutrición antes del desleche. De acuerdo con el estudio de tambos de 2014 del Sistema Nacional de Monitoreo de la Salud Animal (NAHMS) (USDA -Departamento de Agricultura de los Estados Unidos- 2016), aproximadamente el 78% de los tambos en los Estados Unidos alimentan con leche (comercial o no comercial) sola o con lactorreemplazante. Si asumimos que la mayor parte de la leche que se administra a los terneros es no comercial, está claro que un número significativo de terneros en los Estados Unidos recibe leche de descarte antes del desleche.
La posible presencia de antibióticos o bacterias resistentes a los antibióticos es una preocupación cuando se alimenta con leche de descarte. En general, entendemos que alimentar con leche de descarte puede influir en la resistencia a los antibióticos o la propagación de bacterias resistentes a los antibióticos; sin embargo, el riesgo relativo de que esto ocurra no está claro. Sin embargo, algunas investigaciones recientes en la Journal of Dairy Science intentaron responder a la pregunta: “Si alimento con leche de descarte, ¿cuál es el riesgo de aumentar la resistencia a los antibióticos en mis terneros específicamente y en mi tambo en general?” Esta es una pregunta importante porque se ha demostrado que los genes que codifican la resistencia a los antibióticos se “mueven” de una especie de bacteria a otra (consulte este artículo de Wikipedia para obtener más información).
El aumento de la resistencia a los antibióticos, incluso en bacterias no patógenas, aumenta el riesgo de resistencia a los antibióticos en bacterias potencialmente patógenas y puede reducir la eficacia de los antibióticos utilizados en terneros y vacas (e incluso en humanos) en el futuro.
La investigación
Un estudio de la Journal of Dairy Science realizado por Duse y otros (2015) reportó los resultados de una encuesta realizada a 243 tambos en Suecia. Se informaron las prácticas de manejo y se recolectaron muestras fecales de 729 terneros de 7 a 28 días de edad (edad media = 15 días). Los investigadores analizaron las muestras fecales para detectar la presencia de Escherichia coli resistente a los antibióticos (resistencia a numerosos compuestos antimicrobianos). Luego evaluaron las relaciones entre las prácticas de manejo (incluida la alimentación con calostro y leche de vacas tratadas) y la propagación de la E. coli resistente a los antibióticos a través de las heces.
En general, entendemos que alimentar con leche de descarte puede influir en la resistencia a los antibióticos o la propagación de bacterias resistentes a los antibióticos; sin embargo, el riesgo relativo de que esto ocurra no está claro. Sin embargo, algunas investigaciones recientes en la Journal of Dairy Science intentaron responder a la pregunta: “Si alimento con leche de descarte, ¿cuál es el riesgo de aumentar la resistencia a los antibióticos en mis terneros específicamente y en mi tambo en general?” Esta es una pregunta importante porque se ha demostrado que los genes que codifican la resistencia a los antibióticos se “mueven” de una especie de bacteria a otra (consulte este artículo de Wikipedia para obtener más información). El aumento de la resistencia a los antibióticos, incluso en bacterias no patógenas, aumenta el riesgo de resistencia a los antibióticos en bacterias potencialmente patógenas y puede reducir la eficacia de los antibióticos utilizados en terneros y vacas (e inclo en humanos) en el futuro.s. Encontraron que se aisló E. coli resistente a la estreptomicina, el ácido nalidíxico o la cefotaxima del 90%, 49% y 11% de los terneros, respectivamente. Alrededor de la mitad de los terneros (48%) tenían un aislado aleatorio de E. coli resistente a al menos un compuesto. Se asociaron varios factores de manejo con la propagación de E. coli resistente;sin embargo, la alimentación con leche de descarte fue un factor de riesgo significativo. Curiosamente, la alimentación con calostro y leche de transición de vacas que fueron tratadas al secarlas NO se asoció con la propagación de E. coli resistente, lo que sugiere que los tiempos de espera apropiados son útiles para reducir el riesgo de transmitir resistencia a los antibióticos.



