¿Cómo cultivar Moringa? En este artículo queremos contarte algunos detalles importantes durante el cultivo de la moringa en tu huerto o jardín. El árbol de Moringa, Moringa oleifera, es muy conocido en todo el mundo por sus propiedades medicinales y nutricionales.
Aunque es un árbol originario de la India, actualmente se puede cultivar moringa en otras partes del mundo como países africanos y del centro y sur de América. Gracias a que en muchas comunidades rurales se han animado a plantar moringa, sus habitantes han visto mejorada su salud y ésto les lleva a seguir cultivando este “árbol de la vida”.
Vamos a ver cómo tienes que cuidar el árbol de moringa y qué necesidades tiene durante su cultivo.
Puedes empezar sembrando las semillas o también mediante esquejes.
Si siembras la semillas de moringa, lo puedes hacer directamente en el suelo o en macetas. Haz agujeros de no más de 5cm de profundidad, riega ligeramente y pon la semilla, tapa sin apretar y vuelve a regar ligeramente con cuidado. Es importante mantener el suelo ligeramente húmedo (sin excesos) durante unos 7 a 10 días.
Si empiezas por esquejes, que se toman de las ramas de un árbol ya adulto. Se pueden dejar enraizar con este remedio y posteriormente se planta en su lugar definitivo.
Suelos y sustratos: la moringa prefiere suelos ligeros, con buen drenaje y ligeramente arenosos. Aunque la moringa no es exigente en cuanto a materia orgánica y puede crecer muy bien en suelos pobres, te recomiendo que cuando siembres añadas una capa de unos 2 cm de compost orgánico o de humus de lombriz.




