Espárragos, delicias de una planta comestible
Aún si no te gusta cocinar, es hora de cultivar espárragos en tu mesa de cultivo. Aprovecha el verano, cuando los espárragos crecen fuertes y se transforman en la opción ideal para una comida frugal. Descubrirás muchos secretos a la hora de cultivar espárragos, y las sorpresas son muchas (especialmente cuando tienes tu primer ejemplar!)
¡Aprende a cultivar espárragos entonces!
Historia
Los espárragos son originarios de Asia Menor, su nombre científico es Asparagus officinalis y se trata de una planta perenne que pertenece a la familia de las Liláceas.
Al igual que otras plantas, los espárragos son la parte comestible de ella, en realidad sus tallos carnosos que crecen a partir del rizoma.
Si bien hay espárragos blancos y verdes, se trata de la misma planta en diferentes estados de maduración. Los espárragos son blancos mientras crecen en el suelo y sin estar expuestos a la luz para volverse verdes cuando emergen de la tierra y se cargan de clorofila. Dependiendo de cuando se los coseche adquieren un color u otro.
La siembra
El espárrago es un vegetal de estación cálida y bien dispuesto en tanto se adapta a todos los climas por tener órganos de reserva. Puede crecer tanto en suelos pedregosos como arcillosos aunque lo óptimo es un suelo con tierra suelta para que no se encharque pues el exceso de agua puede pudrir las raíces. También es ideal un terreno profundo y arenoso pues los suelos pedregosos pueden dañar las cabezas de los tallos cuando éstos crecen.
Elige bien el lugar donde cultivar tus espárragos pues allí crecerán durante muchos años. Recuerda que esta planta necesita de sol parcial o total y de un suelo enriquecido con fertilizantes naturales. Una vez listo el terreno, debes comprar las coronas para espárrago (un sistema de raíces con crecimiento superior aletargado) en cualquier vivero. Remoja las coronas en té de compost durante 10 minutos aproximadamente.
Por otra parte, realiza varios surcos en la tierra de 10 cm. de profundidad en forma de V. En cada una de ellas esparce un puñado de aserrín, harina de huesos y una capa de 1 pulgada de compost. Planta las coronas remojadas sobre la materia orgánica, con cuidado de mantener una distancia de 1,5 y 2 metros de distancia entre corona y corona. Cada fila a su vez debe tener una separación mínima de 4 pies. Luego, rellena los surcos a medida que van naciendo los brotes evitando cubrir todo el follaje.
Si deseas cultivar espárragos blancos debes aporcar la tierra, es decir acumular tierra sobre el rizoma para que no le llegue la luz. Otra opción es comprar las semillas y plantarlas en semilleros hasta que se forman los rizomas. Entonces hay que trasplantarlos a su lugar definitivo.




