Muchos factores afectan la eficiencia productiva de las cerdas y por ende la rentabilidad de la granja. El principal desafío de alimentar a las cerdas de alta producción es minimizar el balance negativo de nutrientes (energía y proteínas) durante la lactancia, para reducir los problemas de rendimiento reproductivo. La lactancia es la fase más exigente del ciclo reproductivo, y se requiere mucha energía para la producción de leche. Estas necesidades a menudo excederán la ingesta energética durante al menos parte de ese período. Si la ingesta de energía alimentaria no es suficiente para satisfacer estas demandas, el tejido corporal se movilizará para proporcionar nutrientes para la producción de leche, principalmente de las reservas de grasa.
Si hablamos de nutrición porcina podemos decir que el costo representa entre un 60 y 80%. En realidad, no podemos hablar de la nutrición sino más bien el costo de alimentación. Después se pueden ir segregando esos costos, separándolos de los cereales, los subproductos de soja -como la harina o el aceite- o alguna otra soja procesada, como la soja desactivada o la soja extrusada, que representan para la empresa de nutrición entre 17 y 20% del costo total de un cerdo.
En los últimos 10 años el avance que hubo en la genética fue enorme. Año a año veíamos que el potencial de las hembras se incrementaba. Había más nacidos, y es por eso que tuvimos que replantear y acompañar esa mejora genética que estaba ocurriendo en el mercado y además, por supuesto, tuvimos que trabajar, desarrollar y diseñar nuevos programas nutricionales para acompañar la demanda.
La hembra, durante el período de gestación, pasa gran parte de su tiempo en una condición de mantenimiento, a excepción del último período de la gestación, en el que los fetos que están en el útero se empiezan a incrementar; ahí podríamos decir que salimos de esa situación de mantenimiento. Sin duda, hay un cambio muy importante cuando empieza la lactancia y transcurre ese período: la demanda es tan grande y tan importante que inclusive comprobamos que la hembra no va poder satisfacer todas sus necesidades con el consumo de alimento, por más altos que tengamos los niveles nutricionales. Por eso es tan importante trabajar la condición corporal de la hembra durante el período de gestación, para poder hacer un nivel de reservas en cantidad suficient e como para poder cubrir esa demanda negativa que el animal va requerir durante la lactancia.




