INTRODUCCIÓN La avicultura es una de las actividades ganaderas con mayor desarrollo técnico y productivo. En la economía actual la nutrición de pollos de engorde juega un papel trascendental, representando uno de los principales componentes de los costos de producción; ¨la alimentación supone el mayor coste (65-70%) en cualquier producción ganadera¨ (Martínez & Sanz, 2012), en función a los continuos incrementos de los montos de las materias primas, de tal manera que se pretende mejorar la eficacia del aprovechamiento del alimento por los animales, todo esto ha permitido a que se realicen cambios en las estrategias alimentarias de las industrias avícolas, llegando al uso de enzimas diseñadas específicamente para dietas de pollos, los mismos que poseen un tracto digestivo intestinal (TGI) muy simple y sin compartimentos que hagan posible la acción efectiva de microorganismos para la debida asimilación de los nutrientes aportados en el alimento. Slominsky (1997, Gauthier, 2004), publicó que del 20 al 25% de las proteínas presentes en el alimento para uso animal no se digiere.
Los nutrientes de los ingredientes que poseen los alimentos proporcionados (dietas basadas en maíz-soya), son cereales que se encuentran formados por moléculas muy sencillas de carbohidratos (glucosa, galactosa y fructosa), de tal manera que sus estructuras químicas enlaces no pueden ser digeridos por las enzimas digestivas de las aves, quedando totalmente indisponible. Los avances en biotecnología han contribuido al potencial uso de enzimas; esta práctica se ha hecho común en los últimos años como complemento a las que el TGI produce. Una de las formas de usar enzimas es simplemente adicionarlas de manera independiente o en mezclas complejas, esto permite liberar más elementos esenciales para mantener la vida de los animales; descomponiendo los factores antinutricionales (fibra vegetal, los b-glucanos, arabinoxilanos, pentoxanos, almidones) de las materias primas, reduciendo la excreción de fósforo y calcio, protegiendo la salud intestinal.
Experimentos realizados en broilers por Hruby y Pierson (2002, Gauthier, 2004) muestran que adicionando enzimas (amilasas, xilanasas y proteasas) mejoran la ganancia de peso, aunque la conversión alimenticia es mayor. Rajesh et al., (2006, Cumpa & Chia 2009) exponen que: La suplementación de enzimas exógenas puede incrementar la digestión e los polisacáridos no almidonados y mejorar la performance de las aves. Por otra parte (Malathi y Devegowda, 2001, citado por Cumpa & Chia, 2009) reportaron que el nivel de polisacáridos no digestibles es de 29,02 % en torta de soya y de 9,32% en maíz. El objetivo de la investigación fue conocer el comportamiento productivo de los pollos de engorde al utilizar enzimas exógenas en la dieta del animal, con el propósito de favorecer el rendimiento a la canal de las aves al finalizar el proceso de crianza.
MATERIALES Y MÉTODOS
La presente investigación se realizó en el Recinto “San Luis” ubicado en la vía Quevedo – El Empalme, perteneciente al cantón Mocache. Se utilizaron 540 pollos broilers de un día de edad, sin sexar, las cuales fueron distribuidas al azar en 18 jaulas de 3,5 m2 , termorreguladas, hasta completar la fase de adaptación del pollito BB. El trabajo de campo tuvo una duración de 49 días.
Diseño experimental
Se utilizó un Diseño Completamente al Azar (DCA), con tres tratamientos y seis repeticiones (30 aves cada uno); se probaron tres tratamientos: alimento sin enzima (T1), alimento + 30 mg R-VP kg-1 (T2) y alimento + 30 mg A-1500 kg-1 (T3). Los indicadores zootécnicos evaluados fueron: El consumo de alimento (CA), el incremento de peso (IP), la conversión alimenticia (ICA) y el rendimiento a la canal (RC). Para la comparación de medias se utilizó la prueba de Tukey al 5% de probabilidad.
Manejo de los animales
Un día antes de la llegada de las aves se ajustó la temperatura a 33 ºC en el galpón, en las cuales se utilizó como fuente de calor focos de 60 watts con finalidad de obtener la temperatura antes mencionada, esta se le fue disminuyendo 3 ºC cada semana hasta llegar a los 21 ºC. Se utilizó 18 jaulas experimentales, en las cuales se les colocó una cama de tamo de arroz con un espesor de 20 cm.
En cada jaula se distribuyeron a las aves completamente al azar para que entren a una fase de adaptación desde su llegada. El pesaje de las aves se lo realizó al final de cada semana, estos datos fueron registrados a fin de poder determinar ganancia de peso y conversión alimenticia de las aves; para registrar la mortalidad, se tomaron los datos de la primera a la séptima semana. Al concluir el experimento se sacrificaron el 10% de las aves de cada tratamiento, con el objeto de calcular el rendimiento a la canal.
Alimentación
En lo que se refiere a la alimentación se preparó las raciones experimentales de acuerdo a cada fase en estudio: fase inicial (1 – 21), fase engorde (22 – 49); el tratamiento testigo se lo hizo sin adición de enzima. La distribución del alimento se lo realizó por las mañanas, pesándose previamente la cantidad a proporcionarse; el agua fue suministrada a voluntad (ad – libitum), a través de los bebederos automáticos.
Manejo sanitario
Para el ingreso al galpón se colocó un pediluvio para desinfectar el calzado de cada persona que transite en los predios internos de la granja; también se procedió a desinfectar a los vehículos que entraron y de esta manera evitamos el ingreso de parásitos y gérmenes a los galpones, además se utilizó medicamentos de uso veterinario (vacunas, vitaminas, antibióticos, etc.).
En los días uno y dos se suministró a los pollitos un multivitamínico, con el propósito de combatir el estrés producido por su transporte. Al cuarto día se vacunó las aves contra Gumboro, al día siguiente se vacunó contra Newcastle + Bronquitis; cada una de estas vacunas se las aplicó en dosis de una gota por vía nasal.
Se realizó la revacunación de las aves contra Gumboro al décimo cuarto día y al día siguiente se revacunó contra Newcastle + Bronquitis; estas fueron adicionadas al agua (200 litros / frasco de 500 dosis). En el décimo noveno día se vacunó contra Hepatitis aviar, vía intramuscular (0,5 ml ave-1 ).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Consumo de alimento
Los datos para consumo de alimento, se indican en el Cuadro 1. El consumo de alimento que se registró en la fase inicial fue mayor (P > 0,05) en aquellas aves que recibieron R-VP (T1) y A-1500 (T2), con un valor promedio de 0,923 kg ave-1 para ambos tratamientos, mientras que el tratamiento Testigo (T0) tuvo el menor consumo de alimento con un valor de 0,908 kg ave-1 . En la fase final el mayor consumo de alimento (P > 0,05) lo registró el tratamiento Testigo (T0) con un valor promedio 4,507 kg ave-1 , mientras que el menor consumo de alimento lo obtuvo el tratamiento que recibió A-1500 (T2) con un valor de 4,448 kg ave-1 . El tratamiento con R-VP (T1) alcanzó el mayor consumo de alimento total con 5,417 kg ave-1 ; mientras que el de menor consumo lo consiguió el tratamiento que se le adiciono A-1500 (T2) con 5,371 kg ave-1 . Al realizar el análisis de varianza no se encontró diferencia estadística (P > 0,05) en la fase inicial, final y total.



Rendimiento a la canal

