El cultivo de pasto saboya (Panicum máximum Jacq.) está ampliamente extendido en las regiones tropicales de ambos hemisferios, jugando un papel muy importante en la alimentación del ganado vacuno [1]. Su producción, marcadamente estacional, constituye una restricción para un uso eficiente y sostenible del recurso; no obstante, puede paliarse mediante la conservación de los excedentes en forma de ensilado, para su posterior utilización en el período seco [11]. La edad más apropiada de corte para la elaboración de ensilaje de pasto saboya está comprendida entre 42 y 63 días [10]. Sin embargo, su bajo contenido de materia seca y carbohidratos fermentables, y su elevada capacidad tampón [10, 12, 35] pueden dificultar el proceso de ensilado y afectar a la calidad nutritiva del producto final [6]. Los inconvenientes mencionados pueden compensarse con la inclusión en el ensilado de residuos del procesamiento de frutas tropicales [31].
La producción de maracuyá (Passiflora edulis Sims.), plátano (Musa sapientum L.) y piña (Ananas comosus L.) está extendida en los países tropicales. La disposición apropiada de los residuos originados en su procesamiento, sin riesgos medioambientales, supone un coste que las industrias deben asumir, mientras que, alternativamente, dichos residuos pueden suponer una fuente potencial de alimentos para los animales en las épocas de carestía de forrajes [8, 27]. De hecho, su composición química los hace especialmente adecuados para su uso en alimentación de rumiantes [15, 24, 34, 36]. Su utilización en alimentación animal favorece la sostenibilidad ambiental, no compite con alimentación humana y transforma el residuo en input de otro proceso productivo, de acuerdo con la bioeconomía y la economía circular [30].
Trabajos previos han evaluado la composición química, características fermentativas y valor nutritivo del ensilado de pasto elefante (Pennisetum purpureum Schum.) con inclusión de residuo de maracuyá [9, 13, 15, 33] y piña [18, 31]. Sin embargo, la información referida al ensilado de residuo de plátano con gramíneas tropicales es limitada [14]. Además, datos referidos al ensilaje de pasto saboya en combinación con los tres residuos mencionados es muy escasa [16] y su utilización en las raciones del ganado requiere el conocimiento de su composición química y comportamiento digestivo [32].
El objetivo del presente trabajo fue estudiar el efecto de la inclusión de residuo de maracuyá, piña o plátano en el ensilado de pasto saboya sobre la composición química y la cinética de degradación ruminal in vitro de la materia seca, fibra neutro detergente y fibra ácido detergente.
Materiales y métodos La investigación se realizó en el Laboratorio de Rumiología y Metabolismo Nutricional (RUMEN) de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ), provincia de Los Ríos, Ecuador. El pasto saboya se obtuvo de una parcela establecida en el Campus Experimental “La María” de Facultad de Ciencias Pecuarias de la UTEQ. Se realizó un corte de igualación y se cosechó a los 45 días, no se realizó fertilización ni riego. Los residuos de maracuyá, plátano y piña se obtuvieron de la empresa TROPIFRUTAS S.A., la empresa ORIENTAL S.A. y el mercado local, respectivamente, en Quevedo (Ecuador). El residuo de maracuyá consistió principalmente en cáscaras mezcladas con cantidades inferiores de pulpa y semillas. Los residuos de plátano y piña fueron exclusivamente la cáscara de la fruta. Muestras representativas del pasto segado y los residuos de frutas se recogieron previamente al ensilaje para la determinación de la composición química.
Se investigaron cuatro ensilados: pasto saboya como único producto, y pasto saboya con la inclusión de 15% en base fresca de residuo de maracuyá, piña o plátano. En la preparación de los ensilados, se utilizaron 24 silos experimentales (6 por tratamiento), construidos con tubos PVC de 30 cm de longitud por 10 cm de diámetro, con una capacidad de almacenamiento de 3 kg [29], modificados para la extracción de efluentes [14]. Tanto el pasto como los residuos se picaron en una picadora de pasto SC Cevacos Trapp® ES 400 para reducir la longitud de las partículas 5 a 2 cm. El material se pesó de acuerdo con los tratamientos y se homogenizó concienzudamente antes de introducirlo en los silos. La compactación fue manual, tipo tornillo, y el sellado bajo presión se realizó con patones PVC, tornillos y cinta de embalaje. Los silos sellados se colocaron en un depósito a temperatura ambiente con iluminación natural, sin radiación solar directa. La apertura de los silos se hizo tras 60 días de almacenamiento y se recogieron muestras representativas de los microsilos de cada uno de los tratamientos para el estudio de su composición química. Estas muestras se secaron en estufa Memmert ® a 65 ºC durante 48 horas y posteriormente se trituraron en un molino Thomas Willy ® con criba de 2 mm.
En las muestras de pasto saboya, los tres residuos, y los ensilados se determinó el contenido de materia seca (MS), materia orgánica (MO), cenizas y proteína bruta (PB), de acuerdo con los métodos de [4], y de fibra neutro detergente (FND) y fibra ácido detergente (FAD), con el procedimiento de [2].
Para determinar la degradabilidad ruminal in vitro de la MS, FND y FAD en cada uno de los tratamientos se preparó una muestra compuesta con alícuotas de los microsilos correspondientes a los mismos. Se siguió el protocolo recomendado por el fabricante del sistema de incubación DAISY II ® [3], usando bolsas filtro ANKOM F-57 (Ankom Technology, Macedon, NY, EUA) con tamaño de poro de 25 ?m y dimensiones de 5 x 4 cm fabricadas de poliéster/polietileno con filamentos extruidos en una matriz de tres dimensiones [19]. En cada bolsa se introdujeron 0,5 g de muestra molida y luego se sellaron con prensa térmica. Por cada tratamiento y tiempo de incubación (0, 3, 6, 12, 24, 48 y 72 horas), se incubaron seis bolsas. Por cada tiempo de incubación, se incluyeron dos bolsas vacías que sirvieron como blancos para determinar el factor de corrección para el efecto del lavado. La relación entre la solución tampón y el líquido ruminal fue 3:2. El inóculo ruminal se obtuvo de tres bovinos Brahman de 500 kg ± 25 kg de peso vivo, castrados y fistulados en el rumen, mantenidos en pastoreo libre sobre pasto saboya. El inoculo ruminal se extrajo con una bomba de vacío en termos aclimatados a 39 °C y se trasladó inmediatamente al laboratorio, donde se filtró y se saturó con CO2 y se colocó junto con la solución tampón en las Jarras de fermentación. Al final de cada tiempo de incubación, las bolsas correspondientes se lavaron con agua fría hasta obtener un efluente trasparente y posteriormente se secaron en estufa a 65 °C durante 48 horas, para determinación de la MS, FND y FAD, como se ha señalado más arriba. La desaparición de la MS, FND y FAD se ajustó a la ecuación p = a + b x (1 ? e–ct) [28], donde p es la desaparición del componente a tiempo t, a es la fracción soluble por lavado de las bolsas a la hora 0 (%), b es la fracción insoluble pero potencialmente degradable (%), y c es la tasa de degradación horaria de b (h-1). La degradabilidad efectiva (DE) de la MS (DEMS), FND (DEFND) y FAD (DEFAD se calculó para una tasa de paso ruminal (k) de 0,05 h-1 (valor medio en animales en crecimiento), de acuerdo con la ecuación DE = a + [(b x c)/(c+k)], donde a, b, c y k se han descrito anteriormente. Los parámetros de la cinética de degradación calcularon con el modo de resolución GRG NONLINEAR de la función SOLVER de Microsoft EXCEL®.




