Reconocido como un alimento particularmente nutritivo, pero sin la fama que tienen otros berries nativos, el calafate es campeón mundial por su actividad antioxidante y por ello, es un fruto que abre múltiples oportunidades comerciales en Chile.
Por ser la mayor fuente de antioxidantes del planeta, el calafate es considerado un superalimento debido a que protege al organismo del envejecimiento celular. El estudio Chile Saludable, desarrollado por GfkAdimark y Fundación Chile, también indica que este berrie posee un gran potencial económico, dado que existen diversos sectores en los que podría desarrollarse.
El calafate es un berrie nativo silvestre de color negro azulado que crece desde la Región del Maule hacia el sur de Chile, principalmente en la Patagonia chilena y argentina. Este fruto ha tomado protagonismo en la cocina refinada, debido a que se utiliza en formatos como té, mermelada o licor para saborizar dulces y bebidas alcohólicas de manera artesanal.
“Además de sacar provecho de los antioxidantes presentes en el fruto, la presencia de antocianinas en el calafate lo hacen un excelente colorante natural. Esta especialidad ha aumentado su demanda en los últimos años, porque la industria alimentaria está en busca de pigmentos inocuos y de origen natural para agregar a los productos, pero que además aporten de manera funcional al contenido nutritivo” explica la jefa de proyectos de Alimentos en Fundación Chile, Verónica Larenas.




