Las endotoxinas son compuestos tóxicos de origen bacteriano. Las endotoxinas más conocidas son los lipopolisacáridos (LPS), que forman parte de la pared celular de las bacterias Gram-negativas (p.ej., E. coli). En los animales de producción, el tracto gastrointestinal (GI) contiene un amplio número de microorganismos y, por lo tanto, es la fuente más importante de endotoxinas. Durante la división bacteriana y la lisis, las moléculas de LPS se liberan en el lumen. Una vez absorbidas desde el lumen, las endotoxinas desencadenan una respuesta inflamatoria, que consumirá energía y nutrientes destinados al crecimiento y la producción. La integridad de la barrera intestinal es crítica para la prevención del paso de endotoxinas a través de vías transcelulares como paracelulares. Por esta razón, se desarrolló EndoBan, un aditivo para alimentos único que elimina y detoxifica las endotoxinas antes de que puedan pasar a través de la barrera GI.
Es reconocido que varios factores (p.ej., estrés por calor, micotoxinas, patógenos, transición del alimento, destete) aumentan la permeabilidad intestinal, lo que promueve la fuga de endotoxinas. Además, las endotoxinas transferidas a la sangre pueden facilitar el paso de mayores cantidades de endotoxinas al aumentar aún más la permeabilidad de la barrera intestinal.





