Introducción
Eloy Molina y Alejandro Rojas (2005), en un estudio sobre el efecto del encalado en naranja Valencia plantada en la zona norte de Costa Rica encontraron que, las aplicaciones de cal tuvieron un efecto significativo en: la fertilidad del suelo; al incrementarse el contenido de calcio intercambiable; reducirse la acidez intercambiable del suelo y, sobre todo; al disminuir la saturación por acidez. También el rendimiento de frutos y los sólidos solubles totales aumentaron con el aumento de las dosis de Ca y Mg ensayadas. La composición típica de los cationes del suelo de donde se realizó el ensayo se presenta en la tabla 2 (editada del trabajo original cuadro 1 con fines didácticos para este artículo).
Tabla 2. Composición de los cationes del suelo donde se realizó el ensayo con diferentes dosis y tipos de material de encalado en zona norte de Costa Rica. E. Molina y A. Rojas, (2005). Nota: Acidez intercambiable, puede representarse también como (Al + H). El suelo tenía textura arcillosa y los contenidos de Ca y Mg fueron clasificados de bajos.
El comportamiento de los cationes del suelo en el área del ensayo (Finca 3) indican: Una baja capacidad de cambio o C.I.C (3.86) (< 5 meq/100 g de suelo) Un % de saturación de Ca menor al 40% (38.86); Un % de saturación por bases (%V) menor al 60% (53.37) y Un % de acidez intercambiable %(AL+H) por encima del 40% (46.63). Los 1.5 meq de Ca equivalen a 300 ppm de Ca. El pH clasificó de ácido (4.7), lo que hizo probable la asimilación del AL y/o el Mn, presente en el suelo.
En la revisión bibliográfica E. Molina y A. Rojas previa al ensayo, citó a Malavolta (1983) que dijo; las naranjas se adaptan a condiciones de suelos ácidos, pero que, no obstante, el uso de cal había resultado ser una práctica apropiada en los suelos ácidos, lográndose incrementos importantes en el crecimiento y rendimiento de los árboles. Koo (1989). Anderson (1987) llegaron a igual conclusión después de 17 años de ensayos en suelos arenosos de la Florida. En Brasil Vitti y colaboradores (1994 y en 1996), ensayando con diferentes materiales de encalado que incluían además del Ca, el Mg y el yeso encontraron incrementos del rendimiento en naranjas. Mientras que Casarin y colaboradores (1995) encontraron también incrementos del rendimiento, pero en pomelos, al aplicar Ca, Mg y yeso.
Quaggio (1991) en los estudios para su tesis de doctorado; encontró que existía un incremento significativo en el rendimiento de naranjas con el uso del encalado, en suelos ácidos. El autor describió que el encalado permitió elevar el porcentaje de saturación de bases (V%) del 18% al 63%. Con base a estos resultados y a los de Boaretto (1996) también en Brasil; se adoptó como criterio técnico en aquel país que; al encalar; suelos ácidos, el objetivo debe ser elevar al 60% la suma de los porcentajes de saturación de las bases [% V = (% saturación de Ca + % saturación de Mg + % saturación de K) =60].



