El conocimiento de la naturaleza y el comportamiento del ganado bovino son fundamentales para el establecimiento de Buenas Prácticas de Bienestar Animal.
La Etología es el estudio del comportamiento de los animales bajo condiciones naturales. En este sentido cabe precisar que el bovino es un animal de manada, no es un ser de comportamiento individual y de carácter dominante como el humano. Inicialmente si un animal se aísla de la manada, se debe colocar con otros de su misma especie para procurar su manejo adecuado. El bovino instintivamente tiende alejarse de las especies predadoras o dominantes. La manada ofrece seguridad a los bovinos, por esta razón siempre tenderán a refugiarse en ella, por lo tanto es más difícil trabajar con un animal aislado, que con un grupo de animales.
La zona de fuga es un área que delimita la distancia hasta donde podemos acercarnos a un animal o a una manada sin generar ninguna reacción. Cuando penetramos esta zona los animales se alejarán de nosotros, esta es una presión no física que permite dirigir a un grupo de animales hasta donde nosotros necesitamos que vayan, aprovechando su comportamiento natural, sin causarles daños físicos que atenten contra su bienestar. Existe otra área más pequeña llamada la zona de lucha, la cual al ser invadida generará una reacción de defensa por parte de los animales. El tamaño de estas zonas es variable dependiendo de factores como la raza, sexo, edad y experiencias previas de manejo de los animales.
Por lo tanto el éxito en el manejo de los animales depende de nuestro conocimiento y manejo de estas zonas; el propósito es lograr nuestros objetivos sin generar reacciones negativas en los animales.
Consideraciones para el manejo del ganado
Infortunadamente, el maltrato de los animales en la finca es cosa de todos los días, hasta el punto de considerarse como algo normal dentro del manejo del ganado. Las consecuencias son evidentes: pieles de mala calidad, contusiones, hematomas, fracturas y carne de menor calidad. Se piensa que es normal golpear a los animales, sin tener en cuenta que cada golpe es una pérdida económica y una evidente falta de consideración con un ser vivo que nos proporciona grandes beneficios. Tales pérdidas se evitarían o serían reducidas al máximo si se siguen los parámetros de bienestar animal.




