Las piñas son la última arma –y las más extraña– en la batalla global contra las superbacterias que se prevé que matarán hasta 10 millones de personas al año en 2050.
El bioquímico Rob Pike, de la Universidad La Trobe (Australia), afirma que un grupo de enzimas que se ha descubierto que trata la diarrea en los lechones probablemente podría proporcionar un tratamiento alternativo para esta afección también en los humanos, dadas las similitudes en la fisiología y la anatomía de ambas especies.
Se predice que las bacterias resistentes a los antibióticos, conocidas como superbacterias, matarán a más personas que el cáncer si no se controlan: unos 10 millones de personas al año en 2050. En Australia se detectan unos 500 casos de superbacterias cada año.
Desarrollar una alternativa natural al tratamiento para la diarrea en los cerdos y los humanos podría suponer una gran adición al arsenal con el que abordar el problema global de las superbacterias.




