El esquema de cruzamiento nació para tener generaciones con características particulares. Especies con genes fuertes capaces de soportar los obstáculos ambientales y que produzcan carne y leche de calidad.
Como cuando una rosa tiene toques de color blanco y rosado, según alguien haya querido que así fuera el resultado. O como cuando una familia conformada por un alemán y una chocoana tiene un descendiente que podrá tener piel morena con ojos azules.
De esta forma, el esquema de cruzamiento, basado en la teoría de Mendel, se aplica a la ganadería bovina. Los productores no la usan por capricho o al azar, buscan ejemplares que puedan generarles ganancias económicas.
El esquema de cruzamiento se describe con estadísticas que en la ganadería se convirtieron en códigos. El F1 es uno de ellos y se refiere al cruce entre 2 razas puras.
Los animales que nazcan de ese cruzamiento serán los F1 o llamados media sangre porque tienen 50 % de genes su padre y 50 % de su madre.
Germán Gómez, director técnico de la Asociación Colombiana de Criadores de Ganadero Cebú, Asocebú, señaló que el F1 es la primera generación de un cruzamiento dado con las 2 razas que elija el productor. Una vaca hosltein y un toro simmental, o una “vaca cebú y un toro pardo suizo”.
Geovanny Mendoza, médico veterinario, zootecnista, PhD en genética y mejoramiento animal y profesor titular de la facultad de ciencias agropecuarias de la Universidad de La Salle, explicó que el animal F1 se busca “para obtener las mejores características de los padres, o para que sea superior en promedio a sus padres”.
No siempre será interés del ganadero tener un animal puro, a veces puede resultar más útil para el negocio tener un ejemplar comercial o de cierto cruzamiento que lo haga más apto al entorno en que se encuentra. Una res que no soporta o adapta al clima no producirá en cantidad ni en calidad y vivirá episodios de estrés.
Fracciones en los cruzamientos
Los porcentajes de sangre se manejan con fracciones de 1/2, 3/4, 5,/8 con casos hasta de 15/16.
Gómez como Mendoza aseguraron que no es sencillo reconocer las proporciones de genes de una u otra raza en un animal cuando llegan a fracciones elevadas, pero existe una tabla con la que se estructura el esquema.




