Por el Centro de Investigación y Desarrollo de Ecosistemas Hídricos de la Universidad Bernardo O’Higgins (CIDEH).
La recarga artificial de acuíferos es una herramienta de gestión del recurso hídrico que consiste en infiltrar agua a los acuíferos, generalmente de buena calidad, para luego ser extraída para distintos usos, como abastecimiento o riego, entre otros.
Las metodologías para infiltrarla son zanjas, pozas, canales, pozos de inyección, entre otros, y depende, entre diferentes factores, de las características locales.
La recarga artificial permite almacenar el agua en los acuíferos para su uso en el futuro, según las estrategias de gestión, reduciendo las pérdidas por evaporación y escurrimiento. Esto permite no sólo almacenar el agua, sino también estabilizar o aumentar los niveles freáticos en acuíferos sobreexplotados, mantener caudales ecológicos de cursos superficiales de agua y, en algunos casos, mejorar la calidad del agua.
A pesar de que, para implementar un proyecto de recarga artificial es necesario una serie de estudios hidrogeológicos y un diseño, construcción y planificación precisas, es una opción recomendable en acuíferos sobreexplotados.
La recarga artificial de acuíferos desempeña un papel importante en la integración de la gestión de los recursos hídricos superficiales y subterráneos para la seguridad del suministro de agua, garantizando al mismo tiempo la salud pública y la protección del medio ambiente.
El almacenamiento de agua es esencial para mejorar la sostenibilidad y la resistencia del suministro de agua, lo que contribuye al bienestar y habitabilidad de las ciudades. Además, el tratamiento natural en el acuífero ofrece una opción de tratamiento del agua de bajo coste y bajo consumo energético.
El tipo de recarga artificial dependerá de las condiciones hidrogeológicas locales, tales como la profundidad del nivel freático, la cobertura del suelo, el material poroso en la cual el agua subterránea fluya, la recarga natural, entre otros factores. Adicionalmente, se encuentran aspectos legislativos que contemplan, entre otras cosas, la calidad del agua que se está infiltrando.
En este sentido, encontrar agua para la recarga artificial de acuíferos no siempre es fácil y depende del ciclo local del agua y de los usos. En el caso de iniciativas en otras partes del mundo, consideran que las aguas residuales tratadas son las que proporcionan un suministro más constante del agua.





