En las piscinas de crianza, las tilapia no tiene acceso a su fuente natural de alimentos. Por eso, hay que balancear su alimentación. Aquí las claves para hacerlo.
La tilapia es un pez que en su estado natural consume algas, bentos y en casos de escases de comida puede filtrar zooplancton.
Sin embargo, cuando este pez es cultivado con fines comerciales, estas fuentes de alimento son de difícil acceso en las piscinas, por lo que es necesario suplementar las necesidades nutricionales con alimento balanceado de alta calidad.
Un aspecto muy importante al momento de elegir el tipo de alimento, a más del nivel de proteína y su digestibilidad, es el adecuado diámetro de partícula, que debe ir acorde al tamaño de la boca del pez.
De esta manera se asegura un correcto consumo del alimento, menor desgaste energético y por ende mayor aprovechamiento de la inversión. Los peces capturan el alimento inmediatamente después de haberlo administrado.
Si hay exceso de alimento pueden originarse problemas sanitarios o ambientales y el pez no podrá consumir la dosis completa.
El alimento balanceado debe suministrarse de acuerdo al número y peso de los animales, ajustando la dosis de acuerdo a una tabla referencial entregada por el fabricante del alimento.
La ventaja del uso de alimento flotante es que nos permite identificar si hay un exceso de alimentación, al encontrar partículas de balanceado en las orillas. Esto se conoce como sobrealimentación.




