Por Ignasi Servià Goixart
iAgua publicó la noticia que el Consejo de Ministros de España había aprobado un conjunto de medidas urgentes de apoyo al sector agrario para hacer frente a la situación de prolongada sequía. Según palabras del Ministro, se trata de un potente paquete de medidas cuya estimación se ha cifrado en 450 M€. Estas medidas son laborales, fiscales y económicas y de fijación del precio del agua de desalada.
Estas medidas las ha propuesto la administración general del estado, pero las comunidades de regantes y los gestores de explotaciones a título individual, en esta campaña de riego deberán gestionar un recurso más escaso que en otras campañas. Normalmente gestionar la abundancia es más fácil que gestionar la escasez, y este año compañeros agrónomos y responsables de explotaciones deberán gestionar de manera muy ajustada tanto el agua como los cultivos.
Al estudiar edafología conocimos el triángulo de texturas, y las clases texturales con diferentes propiedades relacionadas con el agua en el suelo. Mientras que suelos arenosos o de textura gruesa retienen poco el agua y tienen bajas eficiencias en la aplicación, los suelos de texturas arcillosas tienen características contrarias. En este triángulo la suma de los porcentajes de arcilla, limo y arena siempre suman 100 %, por lo que conocidos 2 porcentajes el tercero queda definido de manera automática.
Fig. 1. Triangulo de texturas.
Para definir las estrategias para optimizar el uso del agua en esta situación de sequía, también he querido utilizar un triángulo. En el eje vertical he colocado la superficie de riego, mientras que en los otros 2 ejes he colocado las skills o estrategias o medidas soft & hard. En esta representación conceptual cada uno de los ejes va de 0 a 100%.
El rectángulo indica la intensidad de la medida. Saber el porcentaje de superficie de riego es fácil, pero saber este porcentaje de uso del agua en las skills no lo es tanto por el gran número de medidas que se pueden combinar.
Fig. 2 Componentes en la optimización del uso del agua.
Algún contacto me ha explicado que en alguna comunidad de regantes actualmente las reservas están por debajo del 10%, por lo que difícilmente se podrá iniciar la campaña de riego. Dejando a un lado estos casos extremos, un porcentaje elevado deberá gestionar la campaña de riegos con algún tipo de restricciones.
A menudo las restricciones de agua se fijan mediante prorrateos o caudal a derivar, expresado en litros por segundo y hectárea. Así el Canal Aragón y Catalunya empezó con un valor de 0,35 l/s/ha y posteriormente al venir las lluvias se pasó a 0,25 l/s/ha. Este prorrateo hace referencia al caudal de una zona, pero no tiene relación directa con la concesión o el volumen acumulado a lo largo de la campaña de riego, expresado en m3/ha /año. Si no se dispone de contadores en las parcelas de riego no se puede poner restricciones en el volumen acumulado, y esto en ocasiones puede crear agravios comparativos. Hay explotaciones que pueden utilizar un caudal menor, pero durante un mayor número de meses, lo que se traduce en un mayor volumen.



