Un reciente estudio ha puesto de manifiesto que los monocultivos de plátano son significativamente más susceptibles a plagas y enfermedades en comparación con las plantaciones que combinan el plátano con otras especies. La investigación, realizada en las zonas plataneras de Ecuador, destaca los beneficios ambientales y económicos de los cultivos asociados frente a los monocultivos intensivos.
El estudio se llevó a cabo en los cantones Santo Domingo de los Colorados y El Carmen, en las provincias de Santo Domingo de los Tsáchilas y Manabí, que representan aproximadamente el 50 % de la producción de plátano destinada tanto a la exportación como al consumo interno en Ecuador. En estas regiones, mientras que una parte significativa de las plantaciones, más de 86.000 hectáreas, se dedica exclusivamente al cultivo de plátano, otras 58.000 hectáreas se gestionan mediante sistemas de cultivo asociado, donde se combinan plátanos con cacao, cítricos, mango, aguacate, entre otras especies frutales y forestales.
La investigación doctoral del profesor Francel Xavier López Mejía de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, en colaboración con la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí, ha revelado que los monocultivos de plátano no solo tienen una mayor vulnerabilidad a plagas como el moco del plátano y la sigatoka, sino que también enfrentan problemas adicionales como la reducción de la capacidad de retención de humedad del suelo y la resistencia a la sequía.
"El monocultivo de plátano está asociado a una mayor susceptibilidad a plagas debido a la falta de biodiversidad que podría ayudar a controlar estos problemas de manera natural," explica López. Los datos indican que el ataque de picudo (Cosmopolites sp.) es predominante en estos sistemas, con un valor del 81,94 %, en comparación con el 18,06 % registrado en los cultivos asociados.





