Por: Tarsicio Mosquera, Ing. Agrónomo
Capaces de causar pérdidas notables en el peso del racimo; de habilidad extrema para destruir las raíces y el rizoma; fundamentales en el incremento del porcentaje de Plantas caídas y determinantes en la disminución de la productividad, los nematodos fitoparásitos podrían calificarse como el “enemigo oculto” de la producción bananera.
A diferencia de otros patógenos y plagas, usualmente visibles, los nematodos se mantienen “ocultos” y su potencial de daño no se aprecia sino hasta cuando las pérdidas son marcadas.
Adicional al daño radicular, los nematodos colaboran, con la presencia de hongos y bacterias que prolongan el deterioro del sistema de anclaje y absorción de la planta.
En esta perspectiva, la expectativa creada por la presencia de Fusarium odoratissimun (antes Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 4 tropical), recientemente en América, realza la importancia del manejo y control de los nematodos, puesto que, algunos estudios reportan que la incidencia o severidad del fusarium se incrementa por la posible relación de este hongo del suelo con el o los nematodos lesionadores de la raíz, con la base de que esta relación es más biológica y fisiológica que física.



