En el mundo ganadero existen un conjunto de patologías (enfermedades), que se consideran frecuentes (enzootias) por la cantidad de individuos (animales) que anualmente se enferman y en consecuencia la industria ganadera ha venido desarrollando estrategias para su control y minimizar su incidencia, de allí la importancia de los llamados boletines epizootiológicos que debe elaborar con frecuencia los órganos encargados de la salud animal (advertir sobre la incidencia “casos nuevo” y prevalencia “casos históricos”), para que tanto la industria farmacéutica, los ganaderos y los Veterinarios tomen sus previsiones sobre tratamientos medidas de profilaxis y control de movilizaciones.
Desafortunadamente no siempre se reportan adecuadamente las enfermedades que son Enzootias (frecuentes), bien sea por desconocimiento de la clínica que imposibilita hacer un diagnóstico, bien por falta de herramientas de diagnóstico (laboratorios, técnicas etc.) o simplemente diagnósticos equivocados con otras enfermedades con sintomatología similar. De manera que es mucho más frecuente que lo que parece que exista sub-notificación de patologías que inciden negativamente en la economía ganadera como el caso del Botulismo.
¿Qué es Realmente el Botulismo?
El botulismo es una toxiinfección alimentaria (Toxi: por ser una intoxicación producida por la toxina botulínica; Infección: porque la toxina la produce una bacteria anaeróbica “crece en ausencia de oxígeno”, Gram negativa “se colorea de azul o violeta con la coloración ziel nielsen y/o gram” Espatulada “produce espora para sobrevivir en presencia de Oxígeno”; Es una de las bacterias que intervienen en la putrefacción de las carnes y es capaz de sobrevivir en el suelo por mucho años; Alimentaria: porque el animal susceptible debe consumir algún alimento contaminado con la toxina para sufrir los síntomas de tipo neurológicos); que es consecuencia del consumo por parte de los Bovinos de: carroña (cadáveres de animales), y/o huesos de animales que probablemente disponían de esporas del Clostridiun Botulínico en su tracto intestinal, y que al morir, germinaron en el cadáver durante el proceso de putrefacción cuando se creó la condición de anaerobiosis (consumo de todo el oxígeno por las bacterias aeróbicas).
Una vez que el animal consume los alimentos contaminados con la toxina, esta se absorbe en la 1ra porción del Íleon, en una proporción de 1:10.000 (ósea por cada 10.000 partes se absorbe una) pero la dosis letal 50 (DLR50) en el Bovino, es de 2,25 la dosis del ratón y las cepas de Clostridium botulinum del tipo D (la mas frecuente en los suelos y en el intestino de los Bovinos) produce 130 X 107 DLR50/ml, (1300 millones de dosis letal media), lo cual implica que un ml de cultivo con toxina es capaz de matar a 520.000.000 Bovinos, por ser tan potente es tan peligrosa.
La Toxina al ingresar al torrente sanguíneo, después de su absorción en la 1ra porción del duodeno, se distribuye en los terminales nerviosos en las áreas mioneurales (unión de los nervios con los músculos), e inhibe la acción de la acetilcolina produciendo una relajación muscular o parálisis flácida, en forma lenta, progresiva y ascendente, hasta producir parálisis de los intercostales y el diafragma produciendo la muerte del animal.
La sintomatología es inespecífica, ya que no dispone de un signo patognomónico (único y exclusivo), más bien los síntomas son comunes a varias enfermedades conocidas y están asociados a la progresiva parálisis por incapacidad motora, desarrollándose desorientación, caminar deambulante y tiende a tropezar con las cercas árboles y otros objetos, como el animal está totalmente consiente tiende a desarrollar miedo a las personas y muestran agresividad, se produce micción intermitente y frecuente, a medida que la parálisis progresa se produce ataxia posterior y caídas frecuentes con gran dificultad para levantarse, continuando con parálisis ascendente manifestando una paresis posterior que culmina con una cuadriplejía, incapacidad de mantener la cabeza erguida y tiende a descansarla sobre el flanco y cuando mueren generalmente mantienen la lengua afuera por su flacidez previa. La mortalidad está condicionada a la Dosis letal de toxina consumida y generalmente es del 50 a 60%, sin embargo en los llanos Venezolanos solo se recuperan animales con hidratación suministro de sombra y levantarlos regularmente para impedir la degeneración de las mitocondrias de los miocitos (células musculares) por mala irrigación. En casos sobreagudos por consumo de altas dosis de toxina, la muerte es súbdita sin sintomatología aparente, pero en casos de consumo de sub-dosis letales se pueden presentar los síntomas en menor grado con recuperación espontanea.
El Botulismo en Bovinos, también llamado Lamsikte en África del sur, Parálisis Bulbar, enfermedad de la costa, o de la caída en Australia; Enfermedad del Lomo en EEUU, Gniedo en Senegal, Bonita en regiones de Venezuela. Es una enfermedad que esta predispuesta por la deficiencia de fosforo de los suelos y forrajes tropicales, ya que este genera pica o apetito depravado, que induce a consumir objetos extraños entre ellos hueso, cuero y el resto de la carroña de cadáveres, tropezándose con la toxina. Usualmente los animales que demandan más minerales son los más susceptibles y son los que están en crecimiento, lactando y gestando, por ello es usual que sean estos grupos los más afectados.
La casuística de animales caídos en el trópico es muy frecuente y multifactorial generalmente identificándolo como un síndrome (de la vaca caída, paralitico, paresiante, parapléjico etc.), donde se asocian varias patologías que van desde deficiencia crónica de minerales (Calcio, Cobre, magnesio), hasta infecciones Víricas como el caso de Rabia paralitica, de manera que el diagnóstico diferencial con Tripanosomiasis (mal de cadera), Rabia (paralisis), Hipo-magnesemia e Hipo-calcemia (fiebre de leche) etc. debe realizarse en base a los hallazgos clínicos y lesiones patológicas.
Existe también, unos casos de Botulismo Toxico-infeccioso, causado por el crecimiento vegetativo del clostridium en una lesión de un animal vivo, con producción endógena de toxina que pasa al torrente sanguíneo y produce la enfermedad, descrita en potrillos como “Síndrome del Potrillo”, también llamado Témblon, originado por lesiones necróticas hepáticas, ulceras gástricas, Abscesos musculares, heridas en la piel y/o lesiones necróticas pódales. Este tipo de Botulismo es menos frecuente y difícil de diagnosticar por cuanto los animales desarrollan la enfermedad en corto periodo 3 a 4 horas sin manifestar síntomas, simplemente aparecen muertos sin causa aparente, solo da una idea, la presencia de alguna lesión necrosada por pequeña que sea. De manera que la muerte súbita en potrillos, Terneros y animales jóvenes pueden deberse a Botulismo de este tipo.
Los Hallazgos clínicos en el botulismo por Toxiinfección alimentaria “Lamsikte”, las lesiones, son las propias del animal con postración prolongada que se circunscriben al estasis sanguíneo en las áreas inmovilizadas (hiperemia de los tejidos con eventuales hemorragias subcutánea por presión y perdida de la tonicidad vascular, aumento considerable de la vesícula biliar por parálisis intestinal y del proceso digestivo, e incremento considerable del volumen de la vejiga urinaria por parálisis de la micción). Pero son lesiones inespecíficas comunes a cualquier patología que produzca parálisis o atonía de la musculatura. Cuando la enfermedad cursa en forma hiperaguda con muerte súbita o en los casos de Botulismo Toxicoinfecioso, ninguna de las lesiones anteriores se encontrara en las necropsias, popularizándose el término de Necropsias en Blanco, para indicar que no existe ningún tipo de hallazgo clínico.
Antecedentes históricos que condujeron al Diagnostico
El Botulismo generalmente está asociado a los casos de mortalidad y de vacas caídas con mortalidad superior al 30%, que pastorean en suelos con deficiencias de minerales, especialmente de fosforo cobre y cobalto, donde también confluyen otras patologías oportunistas (Tripanosomiasis, parásitos gastrointestinales, o virales como Rabia etc.); cuadros descritos o caracterizados como Síndrome parapléjico Bovino en Venezuela, En Argentina Mal del Aguapey, En Colombia asociado a muerte súbita de las vaca gestante, en el Territorio de Roraima de Brasil, como mortalidad Bovina del ganadero pobre (por no dar minerales) etc. Generalmente se presenta en brotes epizoóticos como los casos de Venezuela, que ocurrieron en la década de los 80, durante los periodos lluviosos (Junio a Noviembre), mayoritariamente en hembras Bovinas Jóvenes gestantes; que generaron varios reportes de parte de Profesionales de la Medicina Veterinaria como: Farias y Lopez 1981 “Los casos de Mortalidad Bovina en la sabanas arenosas acidas y deficientes de Forofo del sur del Estado Guárico y en especial la zona de Santa Maria de Ipire, son compatible con lo reportado en la bibliografía con Botulismo Bovino”; Bueno Mesa, Bueno Perez y Cumana 1983, “Los 2.456 casos de Mortalidad Bovina durante los año 1980 al 1982, en las 236 fincas extensiva y semi-extensiva, en suelos pobres cubiertos de trachypogum ssp, con notorias deficiencias de minerales, especialmente fosforo y Cobre, que predispuso a los animales a patologías oportunistas como son los Hematozoarios, enfermedades parasitarias, plantas toxicas y en especial el Botulismo ya que la epidemiologia, los síntomas reportados y los hallazgos de Necropsia son compatible con esta última enfermedad que requiere ser confirmada por diagnostico serológico.”, y el Reporte por Wells 1985 “Estas condiciones que existen en Venezuela particularmente en los Estados Apure, Bolívar y Guárico en las cuales existen sabanas suelos ácidos, con deficiencia de fosforo, y los pastos son ´pobres en proteínas y energía predisponen a la presencia de diversas patologías que deben ser investigadas”. Bertani 1986, Reporta en la Finca la Vergareña ubicada en el municipio Raúl Leoni (actual Angostura) del Estado Bolívar se reporta mortalidad de hembras Bovinas de 1ra gestación superior a 1000 casos en el curso de 8 meses (Mayo-Diciembre 1985), que genero la importación de Toxoide anti botulínico tipo C y D disminuyendo la mortalidad en forma dramática a menos de 10 casos que se considera como un diagnóstico terapéutico; Situación que es confirmada por algunos ganaderos del municipio Piar quienes trajeron la vacuna dese la República Federativa de Brasil y después de aplicarla se controló la mortalidad en forma dramática (Oliva Virgilio, Oliva Pedro, Castro Eithel, Fernandes de Lezama Sofía entre otros). Posteriormente durante el desarrollo del programa SPB MIG (MAC-PDVSA); García y Col 1991, reportan aislamiento de Toxina Botulínica tipo C y D en animales Caídos, huesos y carroña de animales en fincas con existencia de mortalidad Bovina, así como aislamiento de Clostridium Botulinum en carroña, huesos y suelo en fincas del Estado Bolívar, Guárico y Apure. Durante el año 1985. Confirmando lo planteado desde el año 1981.




