La exposición al cadmio, un metal pesado presente de forma natural en los suelos, puede ocasionar problemas ambientales y de salud. Un estudio evidenció el potencial del pez pleco (Hypostomus plecostomus), o “limpiafondos”, como indicador de toxicidad para dicho elemento químico en ríos y quebradas, entre otros ecosistemas acuáticos.
Aunque el cadmio se encuentra de forma natural en los suelos y puede llegar a los ríos a través de la descomposición de las rocas, por ejemplo, la industria lo utiliza en la fabricación de pigmentos, el galvanizado de metales, las pinturas, las artes gráficas y el papel, o las baterías de níquel-cadmio o de plásticos (PVC); también es un subproducto resultante de la fundición de plomo y zinc en la minería.
Pese a las regulaciones existentes, el cadmio puede llegar a los afluentes por medio de las aguas residuales –provenientes de hogares e industrias– y de las aguas superficiales –ríos, lagunas o quebradas– tras el vertido de residuos fertilizantes contaminados, situación que expone a los seres vivos a su toxicidad.
Cuando llega al organismo de los seres vivos provoca efectos adversos como alteraciones en el metabolismo y la motricidad. En las personas incrementa dolores crónicos, desmineralización de los huesos o ansiedad, y además es considerado como cancerígeno.
Ante este escenario, evaluar los efectos ambientales del cadmio en los ecosistemas se ha convertido en una prioridad para diseñar estrategias de monitoreo y plantear medidas de mitigación de dichos contaminantes que pueden afectar la biodiversidad de las especies. Para ello, Hypostomus plecostomus ha sido primordial.
El profesor Mario Monroy López, del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), analizó 30 ejemplares adultos de peces “limpiafondos”, evaluando las afectaciones que presentaron al ser expuestos en condiciones de laboratorio a concentraciones de 1, 5, 10, 50 y 100 microgramos de cadmio por litro, comparándolos con peces en aguas sin exposición al metal.Peces indicadores
Los peces del experimento fueron aclimatados de manera individual en peceras con tubos de PVC que simulan los refugios que ellos tienen en su hábitat natural; se mantuvieron a temperatura constante de 24 °C.Las respuestas al contaminante se determinaron a través de biomarcadores, que son cualquier variación bioquímica, celular, fisiológica o de comportamiento, que puede ser medida en un ser vivo. Este provee una respuesta a un agente tóxico.





