La caña de azúcar sufre daños por insectos que son variados y se puede observar en todos los órganos de la planta. Debido a las plagas, el cultivo de la caña de azúcar puede generar pérdidas anuales demasiado altas. El mal uso de pesticidas puede contribuir al aumento de plagas, obligando a una evolución y aparición de especies resistentes a ciertos insecticidas, provocando disminución de la productividad debido a la dificultad de control. Para un control efectivo de plagas, la identificación y cuantificación y, por tanto, una combinación de métodos de control se requiere como: culturales, conductuales, físicos, biológicos, químicos, y otra de gestión integrada de plagas que son un conjunto de medidas para mantener las pérdidas de plagas por debajo del nivel de daño económico, lo que permite la reducción del uso de plaguicidas y que contribuyen a la supervivencia de los enemigos naturales.
Hay varias plagas y enfermedades que pueden atacar la caña de azúcar, entre ellas tenemos:
– Taladro en la caña de azúcar: son larvas de color amarillo con manchas marrones que se convierten en mariposas dentro de la caña y luego hacia fuera a través del agujero hecho por ellos. Su control es muy difícil;
– Los pulgones: además de los daños que causa, a la caña le transmite una enfermedad perjudicial. La limpieza en los cañaverales y los viveros y los aerosoles de extracto de humo o insecticidas son las mejores maneras de combatirlas;




