Sabemos, desde el principio de la pandemia, que los cerdos pueden infectarse de COVID-19 si se exponen a dosis altas, pero la infección es autolimitada y los cerdos no muestran signos clínicos de enfermedad ni transmiten el virus a otros animales. La pregunta que surge es, ¿por qué?.
Un artículo publicado en Cell Death Discovery por investigadores de la Iowa State University trata de ver cómo los coronavirus afectan a los cerdos, desarrollado modelos para estudiar en detalle cómo los virus infectan a los cerdos y a sus células, y cómo combaten las células la infección.
Para ello introdujeron el virus en células epiteliales respiratorias porcinas y humanas (las células epiteliales recubren la mayor parte del tracto respiratorio en ambas especies). Los investigadores hallaron que las células epiteliales de los cerdos sufrieron apoptosis, o muerte celular controlada, en respuesta a la infección por coronavirus y en una tasa unas 100 veces más alta que la de las células epiteliales humanas. Es decir, los núcleos de las células de cerdo infectadas se fragmentaban, pero no las células de cerdo no infectadas.
Esta fragmentación del núcleo celular es un signo revelador de apoptosis, un mecanismo que, según los investigadores, puede ser clave para ayudar a los cerdos a evitar los síntomas después de la exposición al SARS-CoV-2. Activar la apoptosis en las primeras etapas de la infección provoca un daño tisular mínimo y limita la replicación viral, lo que disminuye la gravedad de la enfermedad. Las células humanas también pueden sufrir apoptosis en respuesta a la infección por coronavirus, pero el estudio encontró que las células humanas lo hacen con mucha menos frecuencia que las células porcinas (unas 100 veces menos).





