El butirato utilizado como aditivo dietario para pollos ha mostrado respuestas mayormente favorables en cuanto al mantenimiento de la salud intestinal y al desempeño productivo (Moquet, 2018). Debido a que el butirato de sodio libera el ácido butírico al ingresar al sistema digestivo, su absorción por parte de los enterocitos es privilegiada por parte de estos como fuente de energía (Mahdavi y Torki, 2009). El aumento de las secreciones de enzimas pancreáticas, sales biliares, pepsina y HCL por el efecto del butirato sin dudas puede explicar la mejora en los valores de digestibilidad de aminoácidos, energía digestible y metabolizable (Denbow, 2015; Moquet y col., 2016). Desde un punto de vista nutricional, esto representa la posibilidad de asignarle al butirato un valor de formulación, tal cual está establecido por FEDNA en sus tablas 2019, donde le asigna 5.500 Kcal de EMA por cada kg de ácido butírico. Se puede esperar un mayor valor nutricional aún si hay liberación de ácido butírico en la primera porción del tracto digestivo, ya que la molécula tiene en esa porción como efecto un aumento de las secreciones gástricas y pancreáticas (Moquet y col., 2016), lo cual mejora la digestión y absorción de lípidos, proteínas e hidratos de carbono. Varios autores informan una mejora significativa de la digestibilidad ileal aparente de metionina, treonina, prolina, serina e histidina (Moquet, 2018; Kaczmarek y col., 2016), con valores de mejora entre un 2 y un 12%. Varios autores han informado que también se mejoró en forma significativa la energía obtenida de la misma dieta al incorporar butirato a las raciones (Mallo y col., 2012; Kaczmarek y col., 2016; Liu y col., 2017). En el trabajo de Liu y col. (2017) se comparan distintas presentaciones de butirato que permiten distintos tiempos de liberación, siendo los que liberan más lentamente butírico los que no tuvieron efecto en la obtención de energía digestible extra. En el mismo sentido, Kaczmarek y col. (2016) obtuvieron unas 130 kcal más de EMA a los 35 días de edad al agregar un butirato protegido a la dieta, lo cual fue inferior a las 160-180 kcal de diferencia obtenidas en el trabajo de Mallo y col. (2012) al utilizar un butirato sin ningún recubrimiento. Las evaluaciones realizadas que reducen el nivel de energía y aminoácidos de las dietas para intentar compensarlo con el uso de butirato han permitido bajar los niveles en un 2,3% cuando se ha utilizado una presentación con recubrimiento (Bortoluzzi y col., 2017), lo cual fue significativo pero inferior a lo que se obtuvo en ensayos con una presentación doblemente tamponada de butirato de sodio sin recubrimiento alguno (Smink y Bosch, 2013; Roulleau y col., 2016), ya que en estos casos las reducciones han sido de al menos un 3% de EMA y de los principales aminoácidos limitantes. Esta última presentación incluso cuenta con una matriz nutricional para su uso en fórmulas de pollos (Roulleau, 2018), lo cual permite absorber total o parcialmente su costo de inclusión.
En el presente trabajo se expondrán parte de los resultados obtenidos en dos ensayos realizados en la UNLu utilizando un butirato de sodio doblemente tamponado - BSDT (Melo y col., 2020; Melo y col., 2021), como así también la simulación de su formulación en dietas de pollos para evaluar su matriz nutricional. En los dos ensayos la formulación de referencia se realizó en base a las recomendaciones Cobb (2018) y el BSDT se administró en el alimento a razón de 600 ppm. En el primer ensayo la dieta experimental incluye el BSDT sobre la misma fórmula (“on-top”), mientras que en el segundo ensayo también se formuló una dieta con una reducción de energía metabolizable, proteína y principales aminoácidos limitantes en un 3% (CTRL-3%) y a esta última se agregó el BSDT.
Histomorfometría Intestinal
La relación largo de vellosidad/profundidad de cripta es uno de los mejores indicadores de salud intestinal (Qureshi, 2016), ya que al aumentar la relación se incrementa la superficie de absorción sin que se profundicen las criptas. Esto último llevaría a incrementar el número de enterocitos inmaduros en la mucosa intestinal por una mayor renovación de estos en las vellosidades. Por lo anteriormente mencionado, se muestran los resultados obtenidos para este parámetro en los dos ensayos llevados a cabo, donde se puede observar una mejora significativa en la mayoría de los casos (P < 0,05) y una mejora numérica del promedio en todos los casos (6,3-53%).



