La ganadería en algún momento fue la columna vertebral de la economía de Ecuador, y si ya no ocupa el lugar del que disfrutaba años atrás como principal generadora de ingresos y empleo para muchos ecuatorianos es porque no han encontrado los productores el acompañamiento del gobierno y una unidad gremial que los ayude para hacer que su actividad retome el sitial que le corresponde dentro de la economía del país.
Para que este sector sea lo que fue hace algunos años, los ganaderos deben enfrentar varios retos entre ellos está la organización, buscar seguridad en sus hatos, lograr una mejora en los precios, mejoramiento genético y créditos, entre otros.
El PRODUCTOR.COM, dialogo con algunos ganaderos para conocer más de cerca la situación y saber cómo están trabajando para enfrentar los retos que se vienen frente a otros países.
Eduardo Falquez, ganadero y presidente de la asociación de criadores de Braford, describió el momento actual de la ganadería. “La actividad se sostiene en 4 patas, igual que las vacas, una de ellas es genética, otra es alimentación, la otra es la tecnología y la cuarta es la comercialización y en cada una de ellas hay tareas pendientes por realizar”.
En genética, es indispensable, dice el productor, trabajar en mejoramiento y utilizar tecnologías que permitan lograrlo en menor tiempo posible. Hablar de inseminación, de transferencia de embriones, son temas que ya deben ocupar nuestro día a día, recalcó.
Cuando hablamos de tecnología, hablamos de estrategias para poder alimentar a los animales en las épocas críticas, lo que es conservación de alimentos manejo y rotación de potreros, tecnificación de potreros, mecanización de las tierras, entre otras, expresó.
“No podemos hablar de que el ganadero siga vendiendo ganado al ojo, es necesario tener báscula, embarcadero, buenas cercas y condiciones mínimas para que la actividad sea segura y rentable “enfatizó.
Y la cuarta es la comercialización, prosigue Falquez, aquí hay que hacer un énfasis muy importante en la formalización del sector, mientras el sector siga manejándose de una manera informal y no registrando los datos reales de lo que genera en rendimiento económico en el país, estamos con información falsa. “Entonces como una medida interesante para que el sector se formalice y que también sirva como una herramienta para ayudar a la seguridad, se nos ocurre a nosotros como asociación de ganaderos que se dé una exoneración del impuesto a la renta, para que de esta manera no exista excusa del por qué no facturar una transacción donde exista ganado de por medio, de esta manera el ganado no se va a movilizar solamente con una guía sanitaria, sino con una factura, una guía remisión y se podrá registrar y reportar los ingresos para que también se pueda evidenciar los movimientos a una institución financiera para que puedan dar créditos más fácilmente.
Esto significa que el sector todavía es informal, en su gran mayoría, es un sector más que nada olvidado y por ese olvido se ha quedado en la informalidad” indicó.
Según el ganadero, otro reto que debe afrontar la ganadería en la actualidad es que exista una campaña seria de fomento y de consumo de carne y la leche, “no puede ser que el consumo per cápita del Ecuador sea tan bajo en ambos rubros. Si existiera un incremento en el consumo, va a forzar a un incremento en la productividad y ese incremento en la productividad tiene que reflejarse no solo en cantidad sino en calidad, destacó Falques.
Francesco Tabacchi, Presidente de la Asociación de Ganaderos del Litoral y Galápagos, anotó que los ganaderos están en constante lucha por mantener al país libre de fiebre aftosa con vacunación, “ya tenemos algunos años en ese estatus, y a diferencia de algunos países de la región, hemos podido perseverar y hemos podido mantener este estatus. Eso el día de mañana nos permite no solo evitar que nuestros animales se enfermen y mueran, sino que también podamos exportar, esa es la parte buena, la parte mala es que hasta ahora no hemos podido exportar porque nuestros precios tanto de leche como de carne, son más caros que los precios de la región, ¿por qué son más caros? Porque nuestros costos son más caros, nuestra mano de obra es más cara, nuestros sueldos básicos son más significativos que los de los países vecinos, el costo del maíz que es subsidiado, llega a costar hasta 18 dólares el quintal que es con lo que se alimenta el ganado mientras que en los países de la región está a 8 dólares, los costos de la semilla de pasto llegan a estar alrededor de 15 dólares el kilo mientras que en otros países llega a estar en 2 dólares “ratificó.




