Las micotoxinas aparecen en la cadena de alimentos como resultado del desarrollo de ciertos hongos antes y después de la cosecha, sobre los granos, sus productos o los alimentos que con ellos se desarrollan. Las micotoxinas producidas por el desarrollo de hongos se presentan en los granos, arroz, maíz, trigo, café, cacao y muchos otros productos agrícolas. Estos hongos productores de micotoxinas no solo invaden la superficie del grano sino que también penetran a su interior.
Es bien conocido que la principal causa de la proliferación de los hongos sobre los granos es la alta humedad y temperatura, especialmente cuando estos no son bien y uniformemente secados o cuando se humedecen por alguna condición climática. Es sabido que las micotoxinas son productoras de lesiones y graves enfermedades tanto en humanos como en animales y llegan al humano a través de la ingesta directa de productos elaborados con materiales contaminados o por el consumo de carnes, huevos o leche proveniente de animales que han consumido alimentos con micotoxinas.
Cuando un fabricante de alimentos encuentra que su materia prima está contaminada con micotoxinas y mide los niveles de contaminación en el laboratorio, adopta diferentes comportamientos y medidas. Unos, como algunos fabricantes de arepas y tortillas, deciden usar la materia prima sin ninguna consideración o tratamiento, otros como los fabricantes de alimentos para animales dosifican productos secuestrantes que eliminaran la micotoxina cuando esta llegue al tracto digestivo del animal, otros mezclaran las materias primas contaminadas con otras sanas para rebajar la carga tóxica, otros usan bloqueadores de la micotoxinas y de los hongos.
Ahora, nuevos desarrollos tecnológicos permiten “limpiar” los granos y materiales contaminados con hongos productores de micotoxinas utilizando como fuente de lavado el ozono. La ozonización es el proceso mediante el cual un commodity es expuesto al ozono para que las moléculas de micotoxinas sean oxidadas por el ozono convirtiéndolas en moléculas no tóxicas. El ozono, que se obtiene a partir del tratamiento del aire ambiente con un reactor especial, es un poderoso oxidante que reduce las moléculas de micotoxinas convirtiéndolas en sustancias no peligrosas, lo cual ha sido referenciado en muchos artículos científicos de diversas organizaciones y universidades que han comprobado que el ozono destruye la micotoxina convirtiéndola en otras sustancias no peligrosas para la salud humana y animal.




