En 1978 llegó a Santo Domingo un forastero, venía desde Argentina su nombre es Santiago Rivero empezó a asar carne entre amigos, y poco a poco a darle forma a la tradicional parrillada. Los verdes pastos con la ganadería eran el lienzo perfecto para inspirarse, el humo hacía el llamado a los comensales y así nace en nuestro Santo Domingo la cultura del asado.
En la década de los 80 llegaron dos buenos amigos argentinos en búsquedas de aventuras Luis Torrico y Héctor Vidal, siguió el carbón bien prendido y la parrillada se consolidó en la región.
Nuestro Santo Domingo durante los años ha ido labrando el desarrollo de la ganadería en el primer eslabón productivo nuestros ganaderos siguen enfocados en incrementar la productividad de sus hatos con el mejoramiento genético y repoblamiento bovino.
Estamos a días de empezar con la construcción de un gran proyecto emblemático el Centro Regional de Faenamiento en Santo Domingo que dinamizará este importante sector, estará listo a finales del 2025 y atenderá a 10 cantones de la Región con el servicio de faenamiento y procesamiento cárnico.
Existen áreas que debemos fortalecer el conocimiento para ser más productivos y eficientes, en el segundo eslabón del procesamiento de la carne existe una gran oportunidad para mejorar, es por ello que debemos mirar a nuestro alrededor y aprender de quienes están haciendo las cosas bien.





