El comercio exterior ecuatoriano comienza a perder impulso. En el primer semestre las exportaciones no petroleras apenas crecieron 1,1% en valor, pese a que su volumen aumentó 3,8%. Además, ya acumulan dos meses consecutivos de contracción interanual: -2,2% en mayo y -2,9% en junio. El gran freno es el cacao, cuya fuerte corrección de precios ha borrado buena parte del crecimiento generado por camarón, minería y plátano.
Al mismo tiempo, el escenario externo se está reordenando rápidamente. La política arancelaria de Estados Unidos modifica ventajas entre proveedores, el ART abre oportunidades para productos ecuatorianos y China gana importancia como destino. Pero al futuro aparecen nuevos riesgos de oferta: Fusarium en banano, El Niño, menores capturas pesqueras y la amenaza de nuevos apagones.




