Sin que seamos como hojas que se lleva el viento, la vida nos guía por caminos que no soñamos transitar, es mi caso, estudié Arquitectura y terminé haciendo Agricultura, suena muy parecido, pero nada que ver. Una buena oportunidad se presentó en el campo y Arquitectura quedó relegada a un segundo plano.
La agricultura, apasionante actividad muy adictiva, copó mi tiempo y me llevó por varios cultivos, Arroz, Soya, Maíz, Banano y Agroindustria Arrocera, y ya en el día a día de las cosas y ante las dificultades de esos tiempos, que aún las vivimos, ingresé al mundo gremial. Adepa, (Asociación de Productores Agropecuarios), Bolsa Nacional de Productos Agropecuarios, Federación Nacional de Arroceros FENARROZ, Conaban, Cámara de Agricultura de la Segunda Zona, Agroban y finalmente El Clúster de Banano hoy en formación.
De todas estas actividades, en todos los cultivos se puede asegurar que la constante es la falta de políticas públicas, la casi absoluta ausencia de participación gremial de los productores, el relevo generacional, mírese como la migración de agricultores a la ciudad, que es una amenaza para la permanencia de la oferta alimenticia.
No podemos dejar de considerar que una de las mayores ataduras del agro ecuatoriano es la sobre regulación estatal que no permite a los diferentes sectores desarrollarse. La política de precios oficiales genera una tremenda distorsión en el mercado y encubre ineficiencias y baja productividad. El arroz el maíz y el banano son un ejemplo claro de ello. Escaso o casi nulo crédito para el Agro. Cargas impositivas desmesuradas.
Solo como un ejemplo de la importancia de una sólida actividad gremial (no política) tenemos al sector camaronero, sin ley ni intervención estatal, son los primeros exportadores de camarón del mundo superando la crisis por la mancha blanca. De igual manera hoy el Clúster de Banano que ha iniciado un plan de trabajo que busca la eficiencia y competitividad en los mercados en toda la cadena del banano, analizando varios temas, responsabilidad laboral, protección del medio ambiente, certificaciones y costos, presentando propuestas a los organismos estatales para superar las complejidades que se han tejido durante muchos años en el afán de proteger al pequeño productor con resultados más bien negativos que los mantienen fuera del mercado.




