Actualmente, el “Petróleo y su repertorio casi infinito de derivados” es a la producción mundial, lo que la sangre al cuerpo humano ¡su partitura! ¡su esencia!, y lo seguirá siendo por muchos años más, mientras se mantenga como principal fuente de energía. ¡¿Por qué su precio, en el último año y medio, ha estado por debajo de los costes de producción?! Porque al petróleo le está pasando, lo mismo que a la mayoría de materias primas y productos terminados, una oferta superior a la demanda. La producción mundial, gracias a los avances de la ciencia, va más rápido que el crecimiento poblacional y económico; si sumamos a este factor, la mala distribución de la riqueza; concluiremos que en estos tiempos vivimos, por un lado con una oferta exagerada en casi todo y por otro con una demanda ralentizada y “cuasi” crónica, también de casi todo.
El Dólar y su revalorización
Como resultado de esta superabundancia de bienes, y de la todavía elevada tasa de desempleo mundial producto de la última crisis; tenemos a los países desarrollados sin excepción, luchando todos los días por no caer en deflación, considerado el más peligroso escenario económico para cualquier país, bloque o región. Las grandes economías han utilizado como antídoto para no caer en deflación, bajar el desempleo e incentivar el consumo, lo más rápido que puede haber y que lo tienen a la mano, la “flexibilización cuantitativa” ¡¿Qué es?! La acción de imprimir billetes sin debido respaldo para colocarlos en el mundo financiero a bajas o nulas tasas de interés, generando una superabundancia de billetes… conocido como la “Guerra de Divisas”. En su momento el dólar no fue la excepción, por eso se mantuvo devaluado desde el 2008 hasta octubre de 2014 fecha en la que los Estados Unidos terminó su última “flexibilización cuantitativa” con su moneda, comenzando así, un nuevo ciclo de revalorización del dólar, frente a casi todas las monedas del mundo. Es necesario acotar adicionalmente, que en dólar se cotizan internacionalmente todas las materias primas, y aproximadamente las dos terceras partes del comercio mundial se transa en dólares; por esta razón, se transforma en la moneda más segura, en la que mayor demanda tiene y la más propensa a revalorizarse.




